jueves, 15 de septiembre de 2011

Apocalypse Now

Escenas del capítulo anterior
Excusa/ Canchereada 6: ACA
Excusa/ Canchereada 7: ACA



Excusa/ Canchereada 8:

Cuevana sigue sin andar.
Cuando esa noche de domingo entré al videoclub M no estaba, estaba el rubio carilindo caracúlico que siempre me cobra recargo. La suerte quizás, mejor así.

Sonaban los Beatles, y había olor a sahumerio tapando flores (que mi mamá y mi papá cuando lean entiendan primavera, y el resto que entienda flores).
Me fui hasta uno de los paneles donde están expuestas las películas, uno que está medio escondido y cuyo más bajo estante alberga siempre lo que corresponde a mi interés. La música, tararear la música, desvió mi atención de la elección de algo para ver. Y me quedé agachada, un poco cantando y otro poco oliendo, pero sin decidir qué alquilaría. La cabeza en algún lado: en la tarde, y en la mañana, y en la noche anterior. Es decir, la cabeza en alguien. No quería elegir y no podía.

Me pregunté si iba a poder concentrarme para seguir el hilo de una peli. Entonces recordé que G me había dicho durante el almuerzo que viera Apocalypse now. Ya la vi, respondí.
Eureka! La solución estaba en alquilar algo que ya hubiera visto.

Empezaron a sonar los Rolling y me paré de mi escondite. Un cuerpo estaba acuclillado detrás del mostrador, y pensando que era el rubio carilindo, y como para ver si le sacaba la cara de culo, dije "che, que bien que suenan estas banditas nuevas. Me las hicieron escuchar el otro día y pensé que seguro la pegan, ¿cómo se llaman?"
M se paró y con cara de impresión enunció un serio "no te vi". 
-No, yo tampoco, creí que eras el otro
(¿Qué tiene de lindo este pibe? Claramente nada. Pensé.)
Silencio. 
-Qué hermosa que estás, hace tanto que no venís que creo que te creció el pelo
-Me voy a llevar Apocalypse now
-¿Estás enojada todavía?
-No, ni lo estuve
-Ah, ¿querés hacer algo más tarde?
-Hoy no puedo, voy a ver Apocalypse now
-Ah, bueno, otro día

Y me dió el dvd. 
Antes de irme, en silencio y con la mirada de M clavada en mi pelo revuelto, me agarré un par de preservativos del dispenser de preservativos que tienen puesto ahí por el gobierno.
Son de Prime, y son gratis.
Y están al lado del pochoclo.

Cuando fui a devolver la película, de camino a otro lado,me acompañó G. Entramos al videoclub, dejé la cajita sobre el mostrador.
"Al final no la vi" dije.
M no respondió. Se limitó a sonreir y a mirar cómo me iba con G.



Apocalypse now (Francis Ford Coppola, 1979)

Miré los primeros diez minutos nada más, y al final, nunca la había visto. La confundí con Paradise now, que tampoco ví, pero juraría que sí. Así que no puedo decir nada, salvo que son diez buenos primeros minutos (?). 



Parecía, te juro.

Es la segunda vez que se me vuelca un vaso.
Un poco de agua en el piso del living 
y se evapora
y aún no levanté el vaso.

Algo anda mal.

Aunque pareciera que todo va bien.

Ya venía sospechándolo.

Indicios que ignoré:
La aparición de un herpes en mi labio.
El pensamiento recurrente de querer volar.
Los planes ilógicos para las vacaciones.
El abrazo de mi terapeuta a la salida de la última sesión.
El acabose de mil kilos de fideos.
La acidez insistente.
Cuatro posts escritos que nunca publiqué ni publicaré.

Algo anda mal.

Aunque parecía que todo iba bien.

Quizás el problema era
que todo iba bien
pero no alcanzaba
 
 


jueves, 8 de septiembre de 2011

Ex mi novia (tercera instancia)

Si todavía no leíste la primera instancia, y la segunda instancia de Ex mi novia, podés hacerlo acá y acá, por orden de aparición, o bajar la ruedita del mouse y buscarlas (están ahí cerquita una después de la otra). Y sino, fijate si entendés algo igual. No se, allá vos.


Después de haber conseguido tanta información acerca de esa ex (conchuda, molestia) algo hay que hacer con ella además de usarla para odiar en vano a la pibita.
Lo mejor que se nos ocurre, henos aquí, es dar comienzo a la tercera instancia: compararnos.
Error.
Inevitable error.
Puede salir muy bien.
También puede salir muy mal.
Nefastas consecuencias.
Se pone en cuestión la propia existencia.
La liga la autoestima.
Un viaje de ida.
La inseguridad en persona.
Inevitable no mirar una y otra vez las fotos. Oh! Las fotos. Malditas fotos.

Si es un minón, olvidate, te querés morir, nunca voy a ser suficiente y esas cosas. Pero pará, por algo la dejó. O había sido ella que lo dejó a él? Uy.
Si es un mamarracho, te sentís bien, pero algo le vió o es un boludo que no pudo conseguir algo digno.
Y si es un fucking punto medio, peor. Mucho peor. La competencia.

Ahí no queda otra.
Hay que recurrir a las amigas, hablar de “la ex” y sobre todo, mostrarles las fotos.

A mi me pasa algo bastante particular.
Hace tres ex novias conchudas que mis amigas me dicen “ah, pero es igual a vos”.
Y eso que yo cambio radicalmente de look eh! Pero es verdad, se parecen, siempre se parecen. Y se dedican a cosas similares, y tienen gustos cercanos, y se visten mas o menos igual.
“O sea, es una versión desmejorada de vos. Es igual pero vos sos más linda y más copada.” Dicen.

Conclusión: los pibes con los que salgo son demasiado congruentes y mis amigas son demasiado imparciales.

Terrible.

Ex mi novia (segunda instancia)

Si te perdiste la primera instancia de Ex mi novia, tenés dos opciones, o vas primero al post que está justito abajo de éste por ejemplo apretando acá, o hacés como si esto fuera Rayuela y lo leés en el orden que querés.

La segunda instancia del tópico ex novias es simple y obvia. Bueno, y un poco enferma según como se la transite.
Una vez definida cuál de todas ellas es LA competencia, empieza el período de acumulación de data. Por la vía que sea.
No se si se entendió: cualquier información sirve, y se consigue de maneras también ilegales.
Primero se espera, cual monje budista, a que el muchacho largue datos por goteo. Después se hurga en Internet. Se miran fotos. Oh! Las fotos. Y más tarde se atan cabos. Digamos que eso sería lo relativamente normal.
Listo.
Se sabe todo lo que se puede saber (mentira, siempre falta algo). Quizás hasta se obtuvo más información de la que hubiera sido conveniente, pero da igual. Alcanza y sobra para odiarla. Conchuda.

Hace unos días, alguien que no conozco me comentó un post diciendo “la primera vez que te leí fue en el 2006”. What? La idea es que nadie se acuerde de lo que escribí en el 2006.
Por supuesto tuve que entrar a aquel viejo blog y mirar qué era lo que este chico había leído en ese entonces. Pura chotada.

Lo gracioso fue ver que hace unos exactos cinco años también estaba escribiendo sobre las ex novias, aunque de una manera mucho más melodramática y cursilera.
Aquí un extracto:

"Todavía te duele y yo te miro.
Lloro tus miedos, lo que nunca vas a darme.
Yo te miro y pienso,
en si yo también
valdré tu pena."

Claro, E ya era mi novio en ese momento.
Claro, E la freakeaba con su ex novia en ese momento.
Más probable es que yo la estuviera freakeando con la ex novia de E en ese momento.
Cecilia.
Si habré querido tener un muñeco vudú para dedicarle a Cecilia y sus tetas.
Seguro ella también me odió, después de todo yo era “la siguiente”, pero ese es otro tópico.

La cuestión es que Cecilia era una tarada pero buena piba, y terminó por ser inofensiva, como la mayoría de las ex novias.
Ceci corazón. Te perdono. (?)

Pasaron cinco años.
Ahora yo soy ex novia de E.
Ahora yo debería ser la conchuda para sus novias.
Y eventualmente también dejar de serlo.

(Hola Eeee!, seguís viniendo por acá? Bueno, ojalá que sí. Che, no borres mis fotos, haceme la gamba, dale. Es mi turno, no seas garca. Bueno, un abrazo y saludos a Ra.)

Faaaa. Cinco años.
Ahora las conchudas tienen otros nombres.
Y aunque la verdad es que no las odio,
nunca, nunca, nunca deja de haber conchudas en el camino.
Qué molestia queridaaas.

Será de dióh.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Ex mi novia (primera instancia)

Uy, las ex novias. Hablemos de las ex novias. Hablemos de la primera instancia del tópico ex novias, que creo que es cuando se toma conocimiento de ellas. Porque una, cuando conoce a un hombre, supone que existen, espera que existan, pero de pronto, antes o después, pum, ahí están asomándose en la conversación, tratando de convertirse en fantasmas.

Así que eso, tema de la composición: lo que yo entiendo cuando los hombres hablan de sus ex novias, cuando los hombres que me gustan me hablan de sus ex novias.

El problema no está en la palabra ex ni en la palabra novia, sino en lo que las rodea. No es lo mismo que alguien te diga “Mi novia de la adolescencia”, que “UNA ex novia” que “mi ÚLTIMA novia”, que “MI ex novia” o que directamente la llame por el nombre.
O sea, no es lo mismo.

“Mi novia de la adolescencia” es una noviecita, el diminutivo la descalifica, la mina todavía no sabía coger, él todavía no sabía coger. No cuenta.

“UNA ex novia” es una simple ex novia, la amó, se la presentó a los viejos pero la mamá siempre supo que no se iban a casar, lloraron cuando cortaron, pero me chupa un huevo, el prefijo “una” me suena a “fue hace mil años”, yo podría cenar con ella y pasarla bien. No cuenta.

“Mi ÚLTIMA novia” es una novia que, bueno, lo único que tiene de especial es ser la  última. La última del montón. Se pusieron de novios porque hablaban todos los días y el sexo estaba bueno, la piba le gustaba, estuvieron un tiempo y nada, ya fue. No cuenta.

“MI ex novia” no necesariamente es la última, pero le pegó fuerte y todavía hay cosas medio frescas. Con ésta no cortó, se separó. Nunca siguió viendo las series que veían juntos porque le hacen acordar, y es obvio que me va a hacer la paja como a ella le gustaba. La mina es el punto de comparación para todo. Ehm, para TODO. Cuenta, porque yo estoy adentro de ese todo. Quiero saber quién dejó a quién. Fundamental. Decime nene, decime quién.

Si cuando me habla de ella le dice por su nombre, buah, pasa instantáneamente a ser una conchuda, y ahí es complicado, porque si el muchacho me gusta, para consolarme empiezo a pensar que es mejor que la llame por su nombre a que le diga por su sobrenombre, pero de paso trato de averiguar el apellido así la busco en Facebook. La perdición. Cuenta, cuenta regresiva.

Ahora que lo pienso, yo tengo un ex novio dentro de cada categoría.
Y además soy ex novia de todos ellos, ergo se refieren a mi de algún modo.
Uia.
Uia.

(risa macabra)

martes, 30 de agosto de 2011

Res Derelictae

Res Derelictae = expresión latina para designar cosas abandonadas por sus propietarios, libradas a la posesión de quien las encuentre.

Res Derelictae = expresión latina que exclamo cada vez que me encuentro una cosa genial en la calle y me la llevo a mi casa.

Dos diálogos padre-hija acerca del amor o algo así

UNO
Contexto: Domingo al medio día, terminó el almuerzo, padre lava los platos, Caribe fuma parada a su lado y charlan de cualquier cosa. Caribe levanta su remera dejando su panza hinchada al aire.

Uy pá, mirá, estoy embarazada.
Ntz, Carolinaaa.
Queeé? Me queda bien.
NI SE TE OCURRA EH?
Y por qué? Qué tiene si se me ocurre?
Me estás hablando en serio?
O sea, no se me ocurre, pero si se me ocurriera cuál es tu problema?
...
Digo, ahora vivo sola, me mantengo sola, tengo una obra social que me cubre obstetricia, licencia por maternidad y todo eso, ya estoy grande, si quiero hijos puedo tener hijos.
No es el momento, te acabás de mudar hija.
Ya sé pa, no voy a tener un hijo ahora, pero me refiero a que ya no es tanto problema. Y menos que menos tu problema.
Primero disfrutá tu casa y recién después conseguite un novio.
Tecnicamente no quiero un novio y tampoco lo "necesito" para tener hijos.
...
...
Bueno, que no se te ocurra.
Bueno, dale.

Fin


DOS

Contexto: Lunes a la tarde, suena el teléfono y Caribe atiende a su padre. Charlan de cualquier cosa. Caribe no puede retrasar mucho más comunicar sus planes, odia la conversación.


Cheee pá, el viernes me voy por el finde a Uruguay.
Ah, mirá qué bueno, a Montevideo?
Sí.
Sola como el año pasado?
Mmno, me iba a ir sola, pero me voy con un chico medio amigo.
Ah... pero... un chico?
Eh, sí, un chico... que me gusta un poco.
Carolina, ultimamente te gustan muchos chicos.
Ehmm. Bueno, sí, y?
No no, nada, que tenés que focalizar. Qué pasó con M?
El chico del video???? Nada todavía, pero eso es como distinto pa, es un juego.
Sí, con este te vas a Montevideo.
Eh, así parece, pero tampoco te pienses no se qué.
...
...
Y... es judío?
La puta madre papá, no lo puedo creer.
Bueeeeeeno Caru! Era una preguuuuunta nada maaaaás.
Hay miles de preguntas para hacer antes que esa. Siempre igual.
...
Nada de "la pasás bien con él?" "qué hace?" "qué edad tiene?" Nooo! "Es judío?" Increible. Ni que me fuera a casaaaaar.
...
...
Bueno... cómo se llama?
...

Fin.

jueves, 25 de agosto de 2011

La última cena

Si me van a violar,
si me van a apuñalar,
si me van a cagar el tiempo que me queda,
o me van a asesinar,
entonces primero me como el mejor bife de chorizo de mi vida.
Con papas fritas.
A la provenzal.
Y salsa criolla.
Y vino.
Es una buena filosofía.

Mucha gente piensa que soy vegetariana.
No lo soy.

Llovía fuerte.
Martes de noche.
Tarde.
Todavía no me conozco el recorrido del colectivo que me trae de la facultad.
Sólo se una cosa: 
dónde bajarme,
antes de que se bifurque la avenida.
Y se algo más: sino estoy al horno.

Bueno, estoy al horno.
Toqué el timbre del bondi.
Esos que no suenan,
prenden una luz al lado del conductor.
La vi prenderse.
El colectivo no paró.
Se bifurcó la avenida.
Toqué timbre de nuevo.
En vano.
Esta vez sí sonó.
Pero era en vano.
Ya estaba del otro lado de la vía,
del otro lado de la luz, de mi casa, de mi cabeza.

Me bajé seis cuadras después.

Para volver hay tres opciones.
O paso la vía por arriba.
O paso la vía por abajo.
O me tomo un taxi.
Todas una mierda.
Bueno, a ver, decido.

Por arriba (a la izquierda) ventajas y desventajas:
son las cuadras más oscuras del mundo,
muy solitarias,
sería muy fácil violarme,
si grito no me escucha nadie,
pasan autos a veces,
no para ninguno.

Por abajo (a la derecha), ventajas y desventajas:
el tunel es igual al de Irreversible,
muy solitario,
sería muy fácil violarme,
si grito no me escucha nadie,
hay un rati en la estación de tren,
quizás me viola el rati.

En taxi, ventajas y desventajas:
si el trayecto es tan corto,
el taxista sabrá que tengo miedo
y yo seré más vulnerable,
en el camino cruzará un pasaje,
si frena en el pasaje es muy fácil violarme,
si grito no me escucha nadie,
puedo elegir alguno que sea radio taxi,
radio taxi buena onda,
onda onda,
onda verde
onda vaga
onda ver-ga.

Uy, no sé.
Mientras, me mojaba en una esquina
desierta y oscura e incómoda.
Caminé unos pasos para un lado,
me arrepentí y caminé para el otro,
me arrepentí, esperé un taxi.
Dejé pasar cinco,
por sospechosos,
sospechosos de qué?
bajo qué criterio?
Qué se yo.
Miré una puertita sucia y cerrada,
una puerta medio común, al lado mío.
Dos chicos salieron sonrientes.
Un hombre se asomó.
Me dijo que entre.
Me asusté.
No quiero que me rapten
ni me obliguen a ser puta.
No respondí.
Insistió abriendo más la puerta
en un ademán de invitarme,
y dejó entrever lo que parecía mucha gente
comiendo en mesas con manteles
y riendo.

Entré testeando el lugar,
desconfiada.
Nadie me espera en casa.
Si no llego nunca
se van a enterar recién mañana.

La soledad es border.

Sin dudas.

Los mozos enseguida me sirvieron berenjenas al escabeche
y una copa de vino.
Buen comienzo.
Postergué la decisión de cómo volver.
Eso me relajó.
Y después me trajeron un bife gigante y a punto,
papas fritas
a la provenzal,
con salsa criolla.
Flan con dulce de leche y crema.
Y un café.
Me comí todo sin hablar.
Sin pensar.
Sin decidir.

Si me van a violar,
por lo menos disfruto de mi última cena,
y después veo.
La soledad es border.

martes, 23 de agosto de 2011

Local

En la casa de mi mamá estaba prohibido coger. 
Para mi, obvio, para ella no.
De dormir con alguien ni hablar.
Sólo cuando quedaba la casa sola.
Y únicamente novios.
No digo que excepcionalmente no haya roto la regla.
Pero.
Muchos peros.
Porque mi vieja siempre descubre mis mentiras.
El peligro ratonea, el castigo inminente no.
Era imposible pasarla bien con su cara en mi mente.
Con el tiempo, los motivos lograron convencerme.
Que la casa es muy chica.
Que se escucha todo.
Que el encierro.
Que la hermana chiquita.
Que la madre en pijama a la mañana.
Que garchá todo lo que quieras pero vayan a otro lado.

Así fue que dormí en camas de una plaza apretadísima, que escuché a padres ajenos teniendo sexo en habitaciones de al lado, que hermanas ajenas me abrieron la puerta en pleno acto, que me quedé dormida sin querer, que me volví de mañana vestida de noche, que conocí las escaleras de los edificios, que encontré fotos de novias en mesas de luz, que pagué la mitad del telo, que elegí habitaciones, que empañé ventanillas de autos, que no me pude lavar los dientes a la mañana, que entré a escondidas y salí por puertas de atrás, que toleré suegras, que toleré compañeros de cuarto o departamento, que usé shampooes de otras marcas, que me insinuaron que no vuelva nunca, que perdí corpiños, medias y bombachas.

O mudate.
Dijo un día mi mamá.

Ok, me mudé.

Ahora juego de local.
Vamos a mi casa?
Tengo un vino.
Tengo cama papi fútbol.
Puedo hacer el ruido que quiera.
Puedo ir desnuda al baño.
Y al living.
Y a la cocina.
No me tires el forro en el inodoro que se tapa.
Me lo dijo el plomero.
Te querés bañar? Te traigo una toalla.
Tengo chocolate en la heladera para después.
Che, yo me voy a dormir.
Me tengo que levantar temprano.
Si no querés dormir te podés quedar boludeando en la compu mientras yo duermo, despertame a las 7.


Te pido un taxi?
Te pido un taxi.
Eh... te pido un taxi.

O te pido que te quedes.
Bah. No.
En realidad nunca le pedí a nadie que se quede.
Pero de pronto sin pensar pregunté:
"te vas a ir o te vas a quedar?"
Y la verdad es que cualquiera de las dos cosas hubiera estado bien.
Raro.

"Me voy a ir" dijo G.

Y a mi me volvió todo el esplendor de mi soltería en un segundo.
Y a él también.

Cada vez soy más débil ante los encantos de un mimo.
Casi caigo en la trampa.
Un peligro.

sábado, 20 de agosto de 2011

Lego

Como todos los sábados previos al día del niño de mi vida, cierro los ojos y espero que alguien me haya comprado unos Lego.

viernes, 19 de agosto de 2011

Imposible

Es absolutamente imposible imitar el sonido que hace un murciélago, pero es muy divertido intentarlo.

jueves, 18 de agosto de 2011

Cosas que quiero decir acerca de mis nombres aunque no le importen a nadie

A mi me gusta llamarme Carolina, y que sea el nombre más normal del mundo (aunque no siempre me gustó).
Me divierte que todos conocen a una, que es un nombre atemporal, que hay muchas canciones para dedicarme, que rima con mandarina y aspirina, que hay algo así como “cara de Carolina”, que era el nombre de una muñeca de mi mamá y que las garcas nunca se llaman así. Pero, salvo mi abuela, nadie me dice por mi nombre completo.
Nunca tuve apodos, más bien sobrenombres, cada persona encuentra un modo particular de estrangular mi carolinismo. Los han habido Ca, Car, Caro, Carol, Caroli, Carolín, Carolingia, Carola, Carolita, Carolo, Carolain, Carolinchen, Caru, Caruchus, Caruchuli, Caruli, Cari, Carito, Cariñitos, Caritas, Caretes, Caia, Charol y Caca.
También me llaman por mi apellido, Berro. Digamos que los que conviven con nombres no convencionales,  no necesitan de su apellidos para distinguirse entre un grupo de gente, son "a secas" y con eso basta. Yo en cambio, siempre fui CaroBerro aunque no hubieran otras Carolinas, así todo juntito. Es instntáneo, es sonoramente ameno, o yo que sé. Mis mejores amigos en su celular me tiene agendada como Caro Berro y me cuesta entenderlo. Odioso y particular. Marca registrada.
A lo largo de los años la parte de “Berro” fue desplazando a la parte de “Caro”, y se creó una lista interminable de abreviaciones o modificaciones de mi apellido, que de pronto pasó a ser gourmet.
Formas en que yo uso mi propio nombre: Caro Berro para identificarme por teléfono, Carolina para presentarme por primera vez, Carol o Caro para firmar notitas a mano, Be para firmar mails, Berro para firmar la primera página de los libros que leo, CBerro en la firma del DNI, carolinaberro para usuarios de páginas de internet, Carola para hablarme a mi misma o hablar de mi en tercera persona.
Y después está este tema de Caribe, una especie de  seudónimo barra nombre artístico barra nickname, que se metió en mi vida de una manera distinta. Es como de otra categoría.
La linda de Yumiko, en otra de sus grandes ocurrencias, lo inventó mientras yo le dije que me iba de viaje al mar Caribe. Ella, que nunca pudo sentir la empatía de tener un nombre común, empezó a contagiarlo. Primero era Caribeña, una palabrita simpática que te hace acordar al calor del verano, las palmeras y todo eso. Después nos dimos cuenta de que Caribe es Cari – Be(rro). Y ahí ya no tuve excusas para no adoptarlo, así que quedó Caribe aunque cayó en desuso y ya nadie me diga así.
Al poco tiempo de eso Yumi se murió, y creo que nunca voy a olvidar muchas cosas, pero definitivamente no voy a olvidar su voz. Una voz grave, un vozarrón bien llevado y proporcional a su sonrisa mitad uruguaya mitad mil otras cosas. Si cierro los ojos, y aún con los ojos abiertos, puedo escucharla a la perfección. Puedo hacerle decir cualquier cosa en mi mente, como si fuera un programa de computadora. Mi recuerdo sonoro  todavía posee su lógica de la acentuación, los cambios de volumen y la muletilla “ta”. Nadie nunca dijo ni dirá “Caribe” como ella, no por nada místico ni sentimental, es sólo que era muy particular el sonido, y me gusta acordarme de él en detalle.
Eso es todo lo que tengo para decir de mis nombres.
Ah, no, tengo algo más. Entre Carolina y Berro me llamo Daniela, lo eligió mi padre por una canción de Victor Heredia, pero siempre me olvido. Salvo cuando lleno formularios.
Ah, y otra cosa. Cuando me preguntan como me llamo, tardo como 5 segundos en responder, porque también me olvido, pero eso mejor lo veo en terapia.

Subterránea

Me pasé dos estaciones de subte a conciencia, sólo para terminar el libro que estaba leyendo. Después de la última palabra lo cerré, sonreí, lo apreté contra mi pecho, me dió un escalofrío y recién ahí me sentí preparada para abandonar las entrañas de la ciudad.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Había un nuevo agujero en mi vida

 Y como no sabía que hacer con él, 
para variar me puse hacer morisquetas.


Easy Rider

Excusa/ Canchereada 7:
Si M prefiere a la piba esa del otro día, está todo re bien, pero no voy a jugar a ver quién es más linda porque salgo perdiendo, ahora me hago la fea bien a propósito.
Bajé al videoclub hecha una crota: jogging ratoneado y con un agujero en la costura de atrás, camiseta morley que debería ser blanca pero compartió lavarropas con un saco rojo y ahora es rosa indefinido, buzo deportivo tres talles más grande de lo que sería oportuno para mi cuerpito, (acá me zarpé) medias blancas con ojotas verdes (es que estoy tan feliz de haberme traído las ojotas de lo de mi mamá), los rulos despeinados en un rodete sin criterio y anteojos de leer, una estética medio Bridgit Jones venida a menos.
O sea, el mensaje a darle a M es: "ya no me importa nada, tipo, me gustás un poco nomás, y hasta ahí, ni sos tan lindo ni sos tan buen partido, tampoco voy a andar emprolijandome para combatir contra una vecina que ni siquiera me considera competencia, y menos voy a agrandarte el ego. No tengo tiempo, sory, hubiera sido divertido, pero prefiero irme a casa y mirar mi peli"

Entré al video. M estaba con otro tipo comiendo papas fritas de paquete. Él fue bastante buena onda, yo fui lo más caracúlica que pude, re fría (cuando me pongo así me doy miedo a mi misma, parezco una no-persona). Le pedí Easy Rider.
Cuando cruzaba la puerta con mi película en brazos me dijo: Che, Flaca, conmigo la indiferencia te va a funcionar perfecto porque te queda mucho mejor ser mala, y sos más linda cuando estás enojada.
Uia.
Nunca se cómo lidiar con un chamuyero de raza, así que no me di vuelta.

Easy Rider (Dennis Hopper, 1969)
Qué película preciosa, por dió. Mucha música, pocas palabras. Un viaje, de ida, en todo sentido. La vida es un poco más linda y también un poco más triste después de verla. Es idílica, muy de la época. La utopía explota en la crudeza de no entender la otredad.

Todo se reduce a este pequeño cacho de diálogo:
-No tienen miedo de ti, los asusta lo que representas para ellos.
-Lo único que representamos es alguien que necesita un corte de pelo
-Lo que representas para ellos es la libertad
-¿Qué tiene de malo ser libre? de eso se trata todo
-Así es, de eso se trata todo, pero hablar de ello y serlo son dos cosas distintas. Es muy dificil ser libre cuando te compran y te venden en el mercado. No vayas a decirle a nadie que no es libre porque son capaces de matarte o lastimarte para probarte que sí lo son. Oh sí, te hablarán y te hablarán de libertad individual. Pero si ven a un individuo libre, se asustan.
-Pero no salen corriendo asustados
-No. Se vuelven peligrosos.

martes, 16 de agosto de 2011

Vencimiento

Las boletas de luz, gas, etc. tienen no sólo una fecha de vencimiento, sino también una fecha de segundo vencimiento. Genialidad si las hay.
Los lácteos deberían aprender de ellas.

lunes, 15 de agosto de 2011

La competencia

Excusa/ Canchereada 6:
Entré al videoclub. Atrás del mostrador estaba M. Todavía no da para saludarnos con un beso, así que nos limitamos a un hola con el mostrador de por medio.
Hola. Cómo te va. Hace varios días que no venís. Vine pero no estabas, me llevé esta peli, te la devuelvo. Ah, qué peli. No sé, no la vi.
Silencio.
Si hubiera sabido que ibas a llevar esa la no miraba con vos, y te hubiera besado al final, mientras llorabas.
Silencio. Sonrisa. Me puse colorada.
Y en el momento en que estaba por preguntarle a qué hora salía, que si quería hacer algo después, justito ahí entró una chica, y M dejó de comerme con la mirada.
La chica venía en pantuflas, con una cerveza en la mano y dos chops. O sea, esa estrategia es mía nena, pero vos sos mucho más... no sé, más linda. Y agarró una banqueta, se sentó al lado de M, y empezó a hacerse la linda... mientras yo me volvía invisible.
Ah, bueno.



Lección 4: si no almorzás, a la noche tenés hambre

Y si encima tenés las ganas más grandes que la panza, peor.


(le agregué el helado de postre,
y después me morí)

domingo, 14 de agosto de 2011

Corazón roto

El taxista escuchaba un compiladito con canciones de muertes por amor, y así atravesamos la noche y la ciudad. En silencio. Cada uno pensando en su corazón roto. 


Pará. 


Yo no tengo el corazón roto. 
¿De qué despedidas, distancias, ganas-devolverte-a-ver me hablás?
Estas canciones, para mi, ya no tienen una dedicatoria mental.
A mi el (des)amor ya no me mata. 
Hace rato che.
Un día dejó de doler y se terminó. 
Ya no extraño a nadie. 
Ya no extraño a ese gran amor, 
ni al amor después de ese gran amor.


Se me apretujó el pecho. 
Intenté llorar con todas mis fuerzas aprovechando la volada,
creyendo que había encontrado una desgracia romántica en que pensar. Hasta apoyé la cabeza en la ventanilla del auto y canté las canciones despacito con las cejas levantadas.


No funcionó.
Sigo re feliz.

Pero tengo el pecho apretujado.
¿Qué es?
No me digas que ahora voy a sufrir porque nadie me ama.
Fuck, no me digas que ahora tengo que enamorarme.
No.
Porfa.
Ese no puede ser el plan.
No puede ser el único plan.
Si estoy re bien así.
¿No ves que los que me dan bola no me gustan y los que me gustan no me dan bola?
¿Qué te pensás, que es casual?
No no no.
Fobia por lo menos.


Bueno, shh.
Callate.


Siguió la música y me dio una especie de nostalgia del corazón roto. Rarísimo. 


Que alguien me rompa el corazón, dale, que es mucho más fácil si algo sale mal.

sábado, 13 de agosto de 2011

¿Qué hay detrás de la ventana?

Una alternativa para ponerle verde al balcón 
sin gastar en plantas.


Puntito

Miro fijamente su nombre seguido de la ausencia de puntito en la lista del chat.
Miro fijamente su nombre seguido de un puntito verde.
Miro como su puntito verde se transforma en una medialunita gris.
Miro como su medialunita gris se vuelve puntito verde.
Aprieto sobre su nombre.
Le hablo.
No, mejor no le hablo.
Hablame.
Por favor hablame.
Miro fijamente su nombre seguido de un puntito verde.
Miro como su puntito verde desaparece.
Miro la ausencia de puntito.
Miro la ausencia de puntito.
Miro la ausencia de puntito.


¡Aia nene!

Ausschlafen

Ultimamente me cuesta salir los viernes a la noche, de hecho suelo estar más cansada que cualquier otro día de la semana y me acuesto bastante más temprano que lo habitual. Como si de repente me diera permiso de otorgarle espacio al cansancio cosmopolita y me relajara en el no hacer nada, sabiendo que el sábado se puede ausschlafen.

Hay algunas palabras en alemán que no tienen traducción, y sus significados son tan precisos, que sería imposible encontrar un equivalente en un idioma más pobre como el español. Ausschlafen significa algo así como "dormir hasta que el cuerpo diga basta, sin poner el reloj", todo eso en una sola palabrita, y ni siquiera quedo conforme con la explicación. Es también el sentimiento de dormir sin culpa y con tranquilidad, pero puesto en un verbo.

La cosa es que los sábados se puede ausschlafen, y no hay nada como estar durmiendo sabiendo que a la mañana se puede ausschlafen. Pero lo bueno del ausschlafen del sábado posterior a un viernes sin salir, a diferencia del de los domingos, es que, habiéndose acostado temprano, el cuerpo dice basta antes del medio día. Es tener una mañana libre sin haber hecho un esfuerzo para despertarse a tiempo. Uno va despegando los párpados gradualmente al propio ritmo, se desayuna a la hora que uno mismo (y no la rutina) decreta, en paz y sin apuros. Es la liviandad de despabilarse con el primer mate.

Y ahí estaba yo, durmiendo placidamente, creo que hasta sonreía. Todo venía fantástico. En mi octavo sueño aparecían una serie de personajes estrambóticos que me tiraban ideas para escribir chistes que hicieran reír a la reina de Inglaterra (lo juro), la almohada estaba en su posición perfecta, la temperatura ambiente era ideal, la luz empezaba a filtrarse de a poco por la persiana americana pero sin molestar, el silencio absoluto, la inmovilidad de las cosas. Alguna inquietud me hizo abrir un ojo, pero sólo comprobé que estaba todo como tenía que estar, y hasta pensé que era perfecto mirar el reloj para gozar el sentimiento de poder dormir varias horas más. Marcaba las 6:40. Sólo quedaba la parte del ausschlafen. Perfecto.

Nada podía salir mal.

Salvo por una cosa.


Haberme olvidado de desactivar el despertador, que, muy macabro, sonó 10 minutos después, como todos los otros putos días.

Y ya no pude volver a dormir, ni ausschlafen, ni nada.


Las ojeras, de por vida.



jueves, 11 de agosto de 2011

Fresias

Durante la cena nos preguntamos por qué la gente se regala flores.
Hoy a la mañana me desperté con olor a fresias en toda la casa.
El buen humor hubiera sido la mejor respuesta.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Una hora del día

Esto me pasa todos los días exactamente igual:


6:25 se prende el televisor a máximo volumen
6:35 suena la alarma del celular
6:44 suena por segunda vez la alarma del celular
6:50 arranca el despertador
6:55 coinciden la tercera repetición de la alarma del celular y la segunda del despertador
7:00 vuelve a sonar el despertador
7:04 cuarta alarma del celular
7:05 otra vez el despertador
7:10 otra vez el despertador
7:13 quinta alarma del teléfono
7:15 más despertador
7:20 la última vez del despertador
7:22 la última vez del celular
diez minutos más
7:30 me despierta el reloj interno
7:31 me levanto
7:32 me quiero matar
7:33 me visto
7:37 me lavo los dientes y me peino
7:39 me pongo el tapado y agarro la cartera
7:40 me acuesto de nuevo en la cama toda lista
cinco minutos más
7:45 me levanto fresca como una lechuga y me voy

martes, 9 de agosto de 2011

Para ellos, que lo miran por tv: dos chicas hablando por teléfono

Y Carola? Lo volviste a ver a H? Fuiste con él?

Y pasó algo?
No
Uh, otra vez?

Ni te besó?
No
Y te dijo algo lindo?
No
Pero te tiró una indirecta
No
Y después te dijo de hacer algo?
No
Te acompañó a tu casa...
No
...
...
Y vos no lo besaste?
No
Te desconozco Carolina
Vos lo hubieras apurado?
Y no, con la poca onda que le puso
Bueno, yo sí, pero me encapriché
Para mi que es un cagón
Para mi que no le gusto
Para mi que es gay
Para mi que quiere ser mi amigo
Para mi que no se le para
Para mi que...
Qué?
No, no sé.
Dale, qué?
Nada, que le gustan los edificios.
(30 segundos de risas)
Siempre te gustan más los que no te dan bola
Andate a cagar
(30 segundos sin ninguna risa)
Ya lo habíamos dicho, el que se acuesta con niños... amanece mojado
Pará, no es un niño tampoco, pero en todo caso ni siquiera me acosté con él
(30 segundos de risas)
No me canso de ese chiste
Cada vez me causa menos gracia a mi, un poco me gustaba el pendejo
"-aba"? Uy, cómo la va a tener que laburar pobre pibe...
Pero yo hoy estaba servida en bandeja, a esta altura posta creo que no le gusto, ya fue
No no no, nada de ya fue, es obvio que le gustás, pero ahora va a tener que curtirse... por boludo
No sé, para mi no, pero hablemos de otra cosa.